Martes 26 de Junio, la Copa América se iniciaba en Venezuela. Perú y Uruguay abrían la fiesta, la prensa local daba como favorito a los nacionales, pero nadie imaginaba lo que pasaría esa tarde-noche en Mérida.
Nadie estaba de acuerdo con el sistema que planteaba Uribe (me incluyo) Un 3-5-2 que a algunos nos hacía recordar a Sampaoli con Cristal. Si bien confiamos a ciegas en nuestros delanteros, la defensa hace ya muchos años que dejó de ser nuestro fuerte.
Pero ayer los 22 jugadores que salieron del país con una esperanza única, los once que arrancaron y los once que estuvieron en el banco demostraron que todos acá estabamos equivocados.
Vílchez estuvo en una noche estupenda, Acasiete estuvo 9 puntos, Bazalar cumplió una labor encomiable, Farfán sacrificado en esa posición ni chistó y se entregó por la camiseta sin ninguna queja. Pizarro fue de lo más bajo, pero igual hizo lo suyo.
Alguien que no ha sido rescatado del partido de ayer fue Leao Butrón, el arquero de la San martín estuvo seguro en todo momento. Sólo una vez se le requirió con peligro, cabezazo de Rodríguez que sacó con grandes reflejos, pero en los tiros de esquina y en los remates de media distancia nunca dio rebote.
Señores, Uribe no es mejor entrenador por que Perú goleo ayer, démosle todo el mérito a esos guerreros que dejaron todo en el campo y que se dieron íntegros por esa bicolor que llevaban en el pecho.
Oscar Washington Tabárez, entrenador de Uruguay, tuvo que tragarse las palabras del día anterior. Forlán no fue ni la sombra de lo que es, si hubiera estado Recoba la historia hubiera sido diferente, pues no lo sabemos.
Perú ganó 3-0, jugando muy bien, cumpliendo una labor táctica que daban ganas de derramar una lágrima. Yo estaba en el trabajo y grité cada gol peruano como si fuera el primero.
Ahora bien tomemos este resultado con calma y sigamos trabajando ‘paso a paso’, como dice Mostaza Merlo, por el partido de ayer no hemos ido a ningún mundial y no hemos alcanzado la Copa América, simplemente demostramos que podemos.
En algún momento sentí que estaba perdiendo la pasión por el fútbol, que no podría alegrarme más por un gol nacional, ayer descubrí que ese brillo en mis ojos cada vez que veo a mi selección aún permanece intacto.
Nadie estaba de acuerdo con el sistema que planteaba Uribe (me incluyo) Un 3-5-2 que a algunos nos hacía recordar a Sampaoli con Cristal. Si bien confiamos a ciegas en nuestros delanteros, la defensa hace ya muchos años que dejó de ser nuestro fuerte.
Pero ayer los 22 jugadores que salieron del país con una esperanza única, los once que arrancaron y los once que estuvieron en el banco demostraron que todos acá estabamos equivocados.
Vílchez estuvo en una noche estupenda, Acasiete estuvo 9 puntos, Bazalar cumplió una labor encomiable, Farfán sacrificado en esa posición ni chistó y se entregó por la camiseta sin ninguna queja. Pizarro fue de lo más bajo, pero igual hizo lo suyo.
Alguien que no ha sido rescatado del partido de ayer fue Leao Butrón, el arquero de la San martín estuvo seguro en todo momento. Sólo una vez se le requirió con peligro, cabezazo de Rodríguez que sacó con grandes reflejos, pero en los tiros de esquina y en los remates de media distancia nunca dio rebote.
Señores, Uribe no es mejor entrenador por que Perú goleo ayer, démosle todo el mérito a esos guerreros que dejaron todo en el campo y que se dieron íntegros por esa bicolor que llevaban en el pecho.
Oscar Washington Tabárez, entrenador de Uruguay, tuvo que tragarse las palabras del día anterior. Forlán no fue ni la sombra de lo que es, si hubiera estado Recoba la historia hubiera sido diferente, pues no lo sabemos.
Perú ganó 3-0, jugando muy bien, cumpliendo una labor táctica que daban ganas de derramar una lágrima. Yo estaba en el trabajo y grité cada gol peruano como si fuera el primero.
Ahora bien tomemos este resultado con calma y sigamos trabajando ‘paso a paso’, como dice Mostaza Merlo, por el partido de ayer no hemos ido a ningún mundial y no hemos alcanzado la Copa América, simplemente demostramos que podemos.
En algún momento sentí que estaba perdiendo la pasión por el fútbol, que no podría alegrarme más por un gol nacional, ayer descubrí que ese brillo en mis ojos cada vez que veo a mi selección aún permanece intacto.
Ayer sentí que podía volver a abrazarme con un extraño en una gradería, desfogar con un grito toda mi rabia, ayer el fútbol me hizo sentirme vivo por un instante, sólo me queda agradecérselo al grupo de jugadores que hizo posible esto. GRACIAS MUCHACHOS.




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