lunes 26 de noviembre de 2007

Esos días que no olvidaré


Abril del 2006, empezaba mi tercer ciclo en Facultad y todo transcurría de forma normal. Nunca voy la primera semana, salvo que previo mail del profesor amenazándote de muerte tenga que ir.

Segunda semana de clases y ahí estaba, algunos conocidos llenaban el salón, mi mejor amigo estaba ahí también. No llegaba el profesor y decidí salir a fumarme un pucho, en el trayecto de la carpeta a la puerta del salón tu entraste. Se iluminó todo, me sentí nervioso, te vi pasar, tú ni si quiera sabías que estaba ahí. Ese día te conocí.

La locura se instaló en mi vida desde ese momento. Empecé a observarla, a seguirla y algo que aún a mi me sorprendió mucho, empecé a enamorarme de ella sin siquiera conocerla.

Pasó el tiempo, las clases se iban esfumando y no podía hablarle. Una vez, saliendo de un examen, ella se acercó, me preguntó cómo me había ido y yo la traté con una cuota de indiferencia que la verdad después, aparte de no entender lo que había hecho, supe que en ese momento no iba a poder iniciar nada.

Acabó el semestre bueno cada quien continuó con lo suyo, yo sabía de su existencia, ella ya sabía de mi, pero mas allá de eso no avancé.

Me convertí en tu ángel de la guarda, velaba tus sueños, te acompañaba a tu casa, te observaba a lo lejos y no hubiese permitido que nadie te haga daño. Se te veía triste ese semestre, o quizás muy cambiante. Pero la alegría que por momentos reflejaste era una máscara para ocultar la verdadera tristeza que te envolvía.

Esa tristeza que yo veía en tus ojos cada ves que mirabas la calle a través de la luna de la combi. Esa carita con la que volteaste a darme la hora alguna vez. Esas lágrimas que derramabas al llegar a tu casa y tu no sabías de mi existencia, tú seguías con tu vida sin saber que había alguien a tu lado que sin conocerte te amaba, así es te amaba.

De pronto, un buen día saliste corriendo hacia otra facultad, yo salí atrás tuyo. Llegó un momento en que te paraste, volteaste, yo estaba parado justo en frente de ti, me miraste y esbozaste un sonrisa. Me dieron ganas de abrazarte, me contuve. Me dieron ganas de decirte tantas cosas, pero las reprimí. Tú pasaste por mi lado casi golpeándome y ese día supe lo que pasaría después.

Terminó el semestre, uno que otro día te vi en Sargento, alguna vez te volví a acompañar a tu casa y tú seguías sin saberlo. Hasta que llegado el día, que sólo tú y yo conocemos, empezó todo.

Supe que estarás conmigo para siempre, y aunque muchos digan que no todo es para siempre. Yo sé que la estadía a tu lado será eterna, porque de alguna u otra manera siempre estaremos juntos.
El siguiente es un video de Enrique Iglesias, lo siento jajaja, pero explica más o menos lo que paso en esos días. La canción se llama "Alguien soy yo"...

1 comentarios:

carmendelly dijo...

Como me podria despegar del hombre que.. me cuida y me engrie.. del hombre que es lo suficientemente valiente para expresar lo que sinete Te amoooo