jueves 31 de enero de 2008

Alguna vez me conformé

Muchas veces nos conformamos a varias cosas, así no querramos. Por un par de años me conformé a mirarte de lejos. A verte pasar y sentir que siempre iba a ser así, tan distante tan lejano, tan romántico y a la vez tan doloroso.

Hoy encontré el video de una canción que escuchaba a diario cada vez que llegaba a mi cuarto. A oscuras, mientras te pensaba, te extrañaba y aún no imaginaba lo feliz que iba a ser más adelante.

Daniel F: "Me conformé"




Ahora todo es distinto, ahora no me conformo a "verte de reojo y temblar". Y la oscuridad que me acompañaba en esos días no existe más. Hoy todo se ilumina a tu lado, hoy todo es una sonrisa, hoy no te miro desde un rincón, te veo a los ojos y puedo decirte que te amo.

Hoy no eres mi ficción, eres mi realidad. Hoy toco tu piel y no me resigno a sólo verte andar. Hoy mi vida es diferente, es mucho mejor y todo es gracias a tí. Gracias a que no me conformé, hoy estás junto a mí y todos los días, a cada momento, soy el hombre más feliz del mundo.

lunes 28 de enero de 2008

La chica de mis sueños


La chica de mis sueños tiene que ser mujer en todo el sentido de la palabra, pero también poseer algo de niña, un poco de inocencia y otra de coquetería.

La chica de mis sueños posee un encanto natural. Despierta ternura, calidez y tiene una personalidad bien definida. Encandila con sus ojos, te absorbe con su mirada y hace que te olvides de lo que pasa a tu alrededor.

La chica de mis sueños tiene metas trazadas, va cumpliendo algunas y no se deja derrotar por nada. Si se cae se levanta y si necesita ayuda me toma la mano para seguir adelante.

La chica de mis sueños tiene algo de engreída, siendo engreidor 100% cómo no pedir eso. Posee una magia única, que hace que las miradas se centren en ella y aparte de bella, es inteligente.

La chica de mis sueños tiene nombre y apellido. La chica de mis sueños eres tú. Te amo.

Casi...

Acabo de colgar el teléfono. Otra vez te convencí d no hacerlo, como siempre hago. Esta vez sé que por fin entendiste, no tendré que repetir más ninguna de las palabras que acabo de decir.

No puedo dormir, me paseo de un lado al otro de la cama, trato de entender que hice mal, que estoy haciendo mal. Sólo descubro una cosa, no haré mal ninguna otra cosa. Esta vez será diferente y tú te percatarás de esto.

Bajo a la computadora y me siento a escribir. Entre videos y canciones redescubro cuánto te amo. Veo los cigarros a un lado, pero los aparto, ya no fumo más. Voy a la cocina y me traigo mi botella de agua.

Sigo escribiendo. Te imagino recostada, imagino lo que sueñas y creo que so parte de tus sueños. Soy parte de tu vida, parte de tu futuro y por supuesto, parte de ti.

Descanso un rato y vuelvo a escuchar música, música de cuando te miraba y tú no sabías si quiera que existía. Música que hizo un alto en mí escribir y me hizo recordar antas cosas que hice por amor.

Recordé por ejemplo la noche aquella en que por azares de la vida te volví a ver después de tres meses. Recordé exactamente el momento, me acercaba a ti dispuesto a desnudar de una buena vez tanto amor que llevaba en el corazón.

Pero la sorpresa fue terrible. Cuando estaba a menos de tres metros alguien se acercó y te dio un beso en la boca, me miró, me saludó y se fueron. Yo me quedé con un nudo en la garganta y con ganas de salir corriendo de ahí, pero no lo hice.

Saqué de mi bolsillo un cigarro, lo prendí y te ví irte. Cogí mi walkman lo prendí y sonó la canción que escucharán al final de este post. Fue como de película verte partir mientras escuchaba esto.

Hoy sé que estas y ya no extraño tu ausencia. Ho no hay un casi, hoy hay un siempre, hoy hay un todo. Hoy hay un amor que nos une, un sentimiento que muy pocos privilegiados sentimos. Hoy somos tú y yo. No existe nadie más.
El video a continuación, es una canción interpretada por Daniel F. "Aprensión"...disfruten


jueves 17 de enero de 2008

Discúlpame...


Discúlpame si alguna vez dije algo que te hirió. Si alguna vez de esta boca que hoy goza de tus besos, salieron palabras que pudieron arruinar algún momento. Soy un tonto y muchas veces de puro picón suelto barrabasadas.

Discúlpame si reniego tanto. Es mi carácter, soy muy renegón, pero a tu lado he comprendido que lo hago de puro necio. Que las cosas tienen solución y que si no las tienen pues para que renegar o preocuparse por eso.

Discúlpame por ser tan flojo. Es algo con lo que lucho a diario y por ti estoy venciendo ese vicio del mal. Empecé una nueva vida contigo, de cero. Ahora puedo decir que ya no soy el mismo flojo de antes y gracias a ti.

Discúlpame por mis engreimientos. Todos tenemos algunos, compláceme a veces y seré feliz. Pero no permitas que ellos se vuelvan pan de cada día. Si bien necesito una dosis de engreimiento, una sobredosis resultaría fatal.

Discúlpame si me demoro. Nunca son más de 15 minutos, normalmente siempre estoy a la hora, pero si no es así, comprende la distancia que nos separa. Aunque siempre ten bien claro, que por más lejos que estemos siempre llegaré.

Discúlpame por un sinfín de cosas. De repente me olvido de muchas, pero lo importante es que conozco mis defectos y que trato de hacer lo posible por superarlos. Creo que ya superé muchos y eso lo sabes muy bien.

Te imaginas todo perfecto, que aburrido sería.

Para terminar hay algo de lo que nunca me disculparía así me lo pidieras. Jamás me voy a disculpar por amarte de la forma en que te amo, eres única, te mereces todo y el día que me disculpe por eso, me habrás perdido, te habré perdido.

domingo 13 de enero de 2008

¿Porqué creer en el amor?


Muchas veces experimentamos sentimientos de ilusión. Otras veces creemos estar enamorados. En varias oportunidades decimos que amamos. Al final terminamos desilusionados y renegando, pensando que el amor no existe o que no está hecho para uno.

He tratado de buscar un sinfín de razones por las cuales pueda creer en el amor. Y en esta búsqueda hallé que es mucho más fácil encontrar lo opuesto, todo aquello que nos desilusiona y desencanta, fue difícil.

Díganme optimista, soñador o quizás para algunos seré un simple tonto. Porque a pesar de que yo nunca creí en el amor, ya que siempre creí tener claro que nunca me enamoraría, que si compartía tiempo y espacio con alguna chica sería cuestión de momento. Hoy me di cuenta de cuan equivocado podía estar.

Todo este tiempo a tu lado me enseñó varias cosas. Lo primero, a creer en el amor. Saber que existe siempre alguien en el mundo para ti, que por más complicado que pueda ser uno, todo se vuelve sencillo cuando se está al costado de la mujer que amas.

Y es que ahora creo en el amor por que…

Me levanto cada mañana pensando cómo estás, cómo has dormido, cojo el celular y te mando un mensaje de buenos días, el simple hecho de buscar en mi celular a “Mi bebita” ya me alegró el día.

Creo en el amor por que nunca antes fui tan feliz, jamás experimenté ese sentimiento desinteresado que te transforma en una mejor persona. Eso que te hace dar todo por tu amada sin importar el resto, pues ahora sólo son dos en una persona, tu y yo complementamos perfectamente.

Creo en el amor por que me siento seguro a tu lado, nunca encontré tal seguridad y confianza en otra persona. Ni en mi mismo.

Creo en el amor por que ahora toda mi vida está a color, a pesar de que sea invierno sale el sol a iluminarme y es que tú eres el sol que da luz a mis días. Tienes una luz que nadie tiene y que sólo los seres extraordinarios como tú poseen.

Creo en el amor, porque me puedo pelear con el mundo y hasta contigo misma, pero todo se soluciona en un instante. Con una caricia, con un te amo, con una buena plática y una buena reconciliación.

Creo en el amor por que tú también empezaste a creer en él conmigo. Por que descubrimos cosas que no habíamos encontrado antes y todo esto lo hicimos juntos.

Creo en el amor por que sueño todas las noches contigo, por que en mi futuro siempre estás tú, por que con un beso puedo empezar a ver todo más claro y por que descubrí en tu piel el encanto de esa palabra tan bendita como tu ser, amor.

Finalmente, creo en el amor por que estoy enamorado. Porque todo gira a nuestro alrededor, porque para mí eres el centro del universo, por que puedo decir te amo y sonreír con cara de imbécil, porque tú sonríes con la misma cara, por que encontré en ti lo que tanto esperaba y porque eres perfecta para mí.

Por todo esto y gracias a ti, hoy yo puedo creer en el amor.

sábado 12 de enero de 2008

Cuando te conocí...

Foto: En honor a uno de los colores que tanto te gusta.

Domingo en la mañana, las cosas iban como de costumbre. La u jugaba esa tarde, a mi me tocaba cubrir el partido, pero esta vez sentado en el escritorio, haciendo un minuto a minuto que la verdad a mi me daba igual.

Juan José, gran amigo y practicante conmigo, decidió no venir ese día. Simplemente se ausentó y llamó diez minutos antes de que partieran al Estadio Nacional, esa llamada empezaría a cambiar mi vida por completo.

Partimos al “José Díaz” (Estadio Nacional) junto Robert, yo era el encargado de las fotos ese día, labor que me encantaba realizar y para la cual nunca renegué. Cruzamos el tramo que se para el hall principal de la pista atlética, y si bien ya había hecho ese trayecto en innumerables ocasiones, ese día la sensación fue otra.

Cada paso me llevaba hacia ti, y yo, sin saberlo. La tan famosa “perrera” del estadio iba quedando atrás. El olor a fútbol ya se podía respirar en el ambiente, pero yo solo olía tu perfume.

Es que tiene que ser magia. Voltear a la tribuna y verte a ti a primera vista fue lo mejor que pudo pasarme. Agarré mi cámara y empecé a disparar. Una, dos, tres, mil fotos tomé ese día. Tú te diste cuenta, pero eso no lo sabría hasta un mes después.

Muchachos hoy hay un tono de la facultad, vamos!!! Les dije a dos buenos amigos, entre que me cambiaba y estaba en el Messenger los convencí. Llegamos como a las 11 de la noche y entramos tranquilos. Adentro nos encontramos con gent conocida y alguno que otro indeseable.

Aunque tu no lo sepas, yo estaba ahí por ti. De antemano conocía que llegarías a ese mismo lugar esa noche. Como, porqué, o quién me contó no importa en este momento, sabía que llegarías y así fue.

La sorpresa iba a ser mayor, cuando te vi, llegabas con uno de esos tantos indeseables que habían en el local. Tu te acercaste y preguntaste:

C: Hola. ¿Tú trabajas en CMD?
P: No por que me pregunta eso.
C: Por que te vi en el estadio tomando fotos con un morenito.
P: No (sonreí) lo que pasa es que siempre que cubres un partido del campeonato te dan esos chalecos.
C: Ahhhh…ya nos vemos…
P: Nos vemos.

Yo no lo podía creer, había cruzado por primera vez palabras con la chica de la cual vivía enamorado. Tantas cosas habían pasado, tantos momentos inolvidables, tantas peleas que en un momento llegué a pensar eran en vano. Tantas noches sin dormir y un amor que se extinguía por no ser decepcionado y que se avivaba cada vez que aparecias con tu sonrisa, con tu dulzura y esas ganas de vivir que sólo a gente tan especial como tú le brota por los poros.

En fin, ya habíamos hablado. Luego adentro me volviste a hablar, nnca te hable yo primero ese día, en realidad creo que nunca lo hice. Entraste, yo estaba parado al frente de donde vendían la cerveza y dijiste:

C: Poroto, por qué me tomaste fotos.
P: Yo argüí una excusa estúpida. Quería hacerte un ampay, por que estabas acompañada de un caballero. Comenté cojudamente.
C: Pfff…y eso que tiene que ver….
P: Es que pensé que estabas con…
C: No hace ya buen tiempo que no….

Y yo empecé a soñar. Esa noche la pasé bien, pensando en que podría pasar con la mujer que había perseguido, sin que ella supiera, durante casi dos años. No dormí y a algún amigo le conté la historia completa esa noche. La verdad, fue una de las más felices de mi vida.

Hoy amanezco todos los días tranquilo. Tengo a mi lado a la persona que amo, alguna que otra noche recordamos lo sucedido y reímos. Eso sí a la semana siguiente nos vimos en la Universidad, tu pedías tu foto, yo te toreaba como en Acho.

Un mail alguna vez. Conversaciones, nos agregamos, nos conocimos y hoy somos muy felices, a pesar de lo que el resto pueda pensar. Ella me ama, yo la amo, y no esperamos que los demás lo sepan, nos basta con mirarnos a la cara, darnos un beso y sin mediar palabra alguna, saber cuanto nos queremos.

martes 8 de enero de 2008

Quiero

Quiero tenerte siempre a mi lado
Quiero saber que siempre estarás ahí para mí
Quiero disfrutar de la vida
Quiero fumarme un cigarro

Quiero emborracharme de una buena vez
Quiero seguirte amando
Quiero seguir sintiendo todo esto
Quiero disfrutar de un amanecer

Quiero terminar la Universidad
Quiero mi independencia
Quiero un departamento
Quiero habitarlo junto a ti

Quiero respirar de tu aroma
Quiero seguir desifrando tus ojos
Quiero seuir tomándote la mano
Quiero seguir diciendo que te amo

Quiero un millón de cosas, pero no quiero nada si no te tengo a mi lado.

lunes 7 de enero de 2008

Como si fuera ayer

Ya me había mudado y vivía en Surco. Ese día decidí dormir en casa de un amigo en Chorrillos sin saber lo que me esperaba. Recién ingresaba a facultad y como era de esperar iba a salir un poco tarde. Corría el año 2005.

Desperté como cualquier otro día, pero la sensación era diferente. Tenía un buen presentimiento, las cosas se daban de manera normal y salimos al paradero a esperar el micro que nos llevaría a la universidad.

A 15 metro de nosotros, se acercaba nuestro carro. En el al lado del piloto, estaba la persona que cambiaría mi vida. Fue la primera vez que te vi, desde ese día nada volvería a ser igual.

Subí al micro, trataba de verte a como de lugar, lo logré. Me enamoré desde ese momento. Te vi por primera vez a través de la luna de una combi, la segunda te vi de perfil y la tercera te vi de frente y por el espejo. Como olvidarlo.

Llegamos a la Universidad, mi amigo como su camino y yo el mío. Te ayude a bajar de la combi, y sin que tu te des cuenta iba atrás tuyo, cuidaba tus pasos como hago ahora. Me deleitaba al verte caminar, también como lo hago ahora.

Mi sorpresa fue mayo cuando entraste a mi facultad, supe en ese instante que estaríamos juntos. todo ese semestre hice cosa que aún en este momento desconoces. Y como quien no aprovecha su oportunidad te perdí de vista todo el siguiente semestre.

Sentí que era un castigo, que por no aventurarme a decirte un par de palabras te perdía para siempre. Los giros que da la vida.

Al año siguiente apareciste en una de mis clases, historia que ya conté. Aún así, el imbécil dentro de mí no me permitió acercarme. Y cuando tu lo hiciste te traté mal, estupideces que uno comete sin saber por que y que en un momento rehacen arrepentirte de tu actuar.

Ese año vele tu andar, te cuidé sin que tu lo supieras. Estuve a tu lado en cada lágrima, en cada pelea y aunque sufría por dentro, no conseguía hablarte. Te transformaste en un ser supremo, algo inalcanzable.

Hoy estás a mi lado. Todo lo que hemos pasado sólo lo sabemos tu y yo. El mundo no tiene por que enterarse, lo único que tienen que saber es que ambos somos felices y que deberían estar alegres por nosotros. Y los que no, que se pudran.

Hoy sigo descubriendo cosas tuyas que me enamoran cada vez más, hoy me levanto cada día amándote mucho más que el anterior y hoy, aunque no eres inalcanzable por que ya estás a mi lado, sigues siendo aquel ser supremo que amo y venero con toda mi alma.